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DARWIN W. SOLARTE L.

Mi segunda reflexión...

Mi segunda reflexión...

La enseñanza a distancia tecnológica a nivel universitario 

Por: Darwin W. Solarte L. 

Los avances tecnológicos y científicos cada día que pasa se hacen más evidentes, de allí a que surjan nuevas terminologías para referirse a algunos elementos asociados a dichos avances. El campo de la docencia y la formación no escapa de estos cambios, por ejemplo cabe señalar que en la actualidad coexisten varios conceptos en el campo de la educación y la formación, que usualmente delimitan realidades muy próximas, más sin embargo, no necesariamente coincidentes, esto se hace evidente cuando hablamos de tele-formación, educación abierta y a distancia tecnológica (EAD), enseñanza flexible, tele-educación, etc. 

No obstante, independientemente de los matices en los cuales difieren estas, todas ellas definen una modalidad de educación o de formación con algunos elementos en común: Por un lado, se produce una ruptura: 1) en cuanto al espacio y al tiempo ya que las actividades y los procesos pueden realizarse en distintos lugares y en diferentes tiempos y, 2) Se produce una ruptura de los procesos de enseñanza-aprendizaje, en contraste con el caso de la educación presencial, ya que en estas nuevas modalidades el alumno pasa a ser el protagonista, debido a su rol activo en sus aprendizajes. Además, otro elemento en común en estas modalidades de formación es que se emplean medios tecnológicos digitales. ZAPATA, R., Miguel (http://www.um.es/ead/red/1/modelos.pdf) 

En relación a la EAD, hay dos características básicas que caracterizan a estos sistemas, estas son: la ruptura de los esquemas de unidad de tiempo y de lugar, tal como se mencionó anteriormente, y el carácter interactivo en todas direcciones, que se produce en los procesos de comunicación: de tutores con alumnos, y de los mismos alumnos entre sí. Además de las características anteriores, también podemos hacer mención de la interacción que existe a través de los recursos tecnológicos. Dichas características también configuran los llamados campus virtuales y los dotan de una identidad propia, no solo en lo que respecta a las actividades, estrategias o metodologías formativas, sino a las administrativas, las organizativas y a las comunidades, lo cual constituye en su complejidad una cultura propia equivalente a la cultura universitaria que se produce en otros contextos. 

En el campus virtual al cual hicimos alusión anteriormente, no existen edificios, facultades, escuelas, etc., ubicadas en una cuidad concreta. Tampoco hay horarios para asistir a cada una de las clases de las distintas asignaturas, consultar a los profesores en los departamentos, o para ir a la biblioteca, ya que en cierto sentido constituye una realidad virtual, y tal como su nombre lo indica, se trata de un ente abstracto, y no de una realidad concreta. 

Sin embargo, pudiéramos decir que el campus virtual está constituido por dos estructuras. Primeramente, una física formada por la redes, servicios y recursos que soportan todo el entramado de relaciones entre individuos y entre los individuos y la información, y en segundo lugar, una estructura virtual constituida por el conjunto de relaciones, grupos, individuos, funciones y relaciones entre ellos y la información que les es útil para alcanzar los objetivos de formación y otros que tienen establecidos. Por esta y muchas otras razones, podemos afirmar que el campus virtual, sin estar ubicado en un lugar específico, está en todas partes y en todo momento, de tal forma que siempre estará donde concurra alguno de sus componentes, siempre que haya un punto de acceso a la información común. 

El campus virtual es una modalidad de enseñanza universitaria que con los mismos objetivos de formación y contenidos que la enseñanza universitaria convencional, pero con la diferencia de que éste consigue superar problemas como el aislamiento, disposición irregular de tiempo, etc., o que se plantea en la enseñanza no presencial convencional, como por ejemplo la escasa interactividad e interacción. 

Finalmente, en la EAD los profesores cambian su rol, ya que pasan de impartir conocimientos en el aula a ser mediadores y dinamizadores de la actividad educativa, además procuran trabajar en equipo para producir recursos, entre ellos se encuentran los documentos, guías, materiales de apoyo, por citar algunos; que sirven de soporte a los contenidos, a las actividades, a la evaluación, que deben contener referencias e indicadores del progreso del aprendizaje. Todo esto obedece evidentemente al modelo constructivista, donde el alumno es el sujeto, el objetivo y el autor de su propio aprendizaje y por tanto, este sistema de educación debe estar centrado en el aprendiz de forma que los recursos estén pensados, en su organización y en su uso, de manera tal que satisfagan los objetivos primordiales que permitan la máxima flexibilidad para el alumno y que posibilite el apoyo personalizado. 

 Referencias bibliográficas y de documentos en la red 

ZAPATA, R., Miguel. Formación abierta y a distancia a través de redes digitales: Modelos de redes de aprendizaje (http://www.um.es/ead/red/1/modelos.pdf)

1 comentario

Miriam Mireles -

Hola!

Qué lelemntos distinguen a un docente mediador? en la EaD?

Saludos.