Reflexiones
¿Es posible atribuir cierto valor pedagógico a las interacciones sostenidas en contextos de educación a distancia a través de redes digitales?
Por: Darwin Wladimir Solarte L.
En la actualidad la sociedad humana se caracteriza por el rápido desarrollo en cuanto al conocimiento y al progreso de los medios tecnológicos, y poco a poco las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), van tomando mayor auge, por consiguiente surge la necesidad de establecer modelos de enseñanza que sean flexibles y capaces de renovar y transmitir conocimientos y técnicas, y de esta manera dar una respuesta que obedezca al aumento de la demanda educativa (Zapata Ros y García Martínez, 1999, citado por Rinaudo, y Otros).
Ahora bien, la educación a distancia se presenta hoy en día como una modalidad educativa adecuada que permite satisfacer la demanda de conocimiento por parte de muchas personas, ya que permite superar barreras, entres ellas el aislamiento geográfico, la disposición irregular de tiempo, entre otras cosas.
Pues bien, en relación a la educación presencial, las interacciones que suelen existir entre profesores y alumnos, así como las que también se dan entre los mismos aprendices, ha sido estudiado en contextos de la concepción constructivista de la enseñanza y del aprendizaje, y desde tal perspectiva se postula que el alumno es el responsable “de su propio aprendizaje, en tanto que el profesor es el que orienta y guía al estudiante en la construcción de significados” (Coll, 1990, citado por Rinaudo, y Otros)
Rinaudo, y Otros, hace alusión a muchos autores entre ellos Vigotsky, 1988 (Citado en Baquero 1996), que enfatizan el valor pedagógico de la interacción como medio para que se logre el proceso cognitivo, trayendo a colación conceptos básicos como zona de desarrollo próximo, andamiaje, ayuda pedagógica y conflicto socio-cognitivo.
No obstante, en el caso de la educación a distancia, nos interesa saber si las situaciones a las que se refieren dichos conceptos pueden generarse en los nuevos entornos educativos basados en las TIC.
Las interacciones en contextos de educación a distancia por medio de redes digitales nos ofrecen muchos recursos de comunicación, como por ejemplo las listas de distribución, las cuales por sus características constituyen recursos propios para establecer la comunicación en el marco de un proceso de educación a distancia, ya que permiten debatir temas de interés común y organizar grupos de trabajo cerrados, en los cuales sus integrantes deben estar permanentemente informados del desarrollo de una tarea específica en el aula virtual.
Las experiencias citadas por Rinaudo, y Otros, muestran que la secuencia interactiva entre estudiante-tutor y alumno-alumno, evidencia que las situaciones a las que se refieren los conceptos tales como zona de desarrollo próximo, andamiaje, ayuda pedagógica y conflicto socio-cognitivo, pueden generarse en entornos de educación a distancia mediados por las TIC de manera similar, o con mayores alcances, que la educación presencial. Esto se debe a que existen intercambios de puntos de vista e interpretaciones entre dos o más alumnos y a la participación del tutor en el esclarecimiento de la cuestión suscitada.
Por otra parte, en dichos entornos de educación a distancia se presenta un cambio de paradigma en cuanto a la participación del docente y del alumno, ya que del docente se espera una menor participación, y por consiguiente se la deja más espacio protagónico a los estudiantes, lo cual es completamente contrario al caso de la educación presencial. En otras palabras, en el contexto de educación a distancia el tutor cede el protagonismo a los alumnos, los cuales deben desempeñar un rol activo en sus aprendizajes.
En resumen, podemos afirmar que es posible atribuir cierto valor pedagógico a las interacciones sostenidas en contextos de educación a distancia a través de redes digitales, bajo determinadas circunstancias, y las intervenciones bajo esa modalidad “podrían favorecer el progreso cognitivo de los estudiantes tal como se plantea en relación con las interacciones en contexto de educación presencial. En tal sentido, los aportes de algunas lecturas, así como el análisis de las intervenciones sugieren que, efectivamente, las interacciones sostenidas por tutores y aprendices en un proceso educativo a través de redes, pueden beneficiar el proceso de construcción de conocimientos” (Rinaudo, y Otros)
Referencias bibliográficas
BAQUERO, R. 1996. Vigotsky y el aprendizaje escolar. Aique.
COLL, C. 1990. Aprendizaje Escolar y Construcción del Conocimiento. Paidós.
RINAUDO, M. C., CHIECHER, A. y DONOLO, D., Las listas de distribución como espacios de interacción entre tutores y alumnos. (http://www.um.es/ead/red/2/listas.pdf)
ZAPATA ROS, M. y J. GARCÍA MARTÍNEZ 1999. La educación a distancia en los distintos sistemas educativos de la Unión Europea. Revista Contextos de Educación de la Universidad Nacional de Río Cuarto, año II, nº 1, 43 -77
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Miriam Mireles -